Enriquece tus finanzas con tu pareja

Enriquece tus finanzas con tu pareja

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El dinero puede convertirse en un motivo de rompimiento, pero manejado de forma inteligente, puede ayudar a las parejas a enriquecer sus finanzas y a construir un patrimonio de forma fácil. Para esto es necesario establecer reglas y metas claras, pero sobre todo, tener una buena comunicación.

Las finanzas en pareja van más allá de dividirse los gastos como la renta. Si bien este tipo de acuerdos tácitos resultan indispensables tarde o temprano, también es cierto que dos salarios pueden más que uno y si la pareja quiere llevar sus finanzas al siguiente nivel, es necesario tomar medidas proactivas para que el dinero rinda mejor.

Porque nunca es demasiado tarde para mejorar tus finanzas en pareja, te presentamos estos consejos de la startup mexicana Kueski que te ayudarán tanto si tienes un matrimonio de años o apenas inicias tu vida en pareja.

Cuentas claras

“Cuentas claras, amistades largas”, reza el dicho, y esto es aún más cierto cuando se trata de parejas. Muchos deciden no compartir la información de sus salarios, deudas o cuentas bancarias, pero ocultar esta información puede terminar por dañar la relación.

Lo ideal es que ambos tengan claro cuánto gana cada uno y, por lo tanto, cuánto dinero pueden aportar para los gastos. Es normal que uno de los dos gane más que el otro. Si este es el caso, se debe llegar a un acuerdo para que la contribución sea proporcional y justa para ambas partes.

Dos salarios pueden más que uno

La idea básica de trabajar las finanzas en conjunto es que dos salarios pueden más que uno y que así invertirán en una vida mejor. Ya sea que contemplen viajes, abrir un negocio o adquirir una propiedad, ambos deben estar en el mismo canal y establecer metas realistas.

Elaboren un presupuesto de todos sus gastos fijos y busquen destinar una cantidad mensual a los ahorros. Los expertos de la Condusef recomiendan que se destine del 10 al 15% del ingreso mensual a los ahorros, por lo que ese puede ser un punto de partida.

Este dinero puede ser destinado a un fondo de emergencias, pero también puede ser colocado en un fondo de inversión o en inversiones en la bolsa.

También tomen en cuenta que la fuerza de cuidar las finanzas en pareja no sólo reside en la suma de los salarios, sino en la relación que tienen. Así como cuando dos amigos deciden entrar al gimnasio para animarse mutuamente a continuar, una pareja que cuida sus finanzas en conjunto es más propensa a continuar ahorrando y trabajando para crecer su dinero.

Hay que hablar de dinero

En un tema tan delicado como el dinero la comunicación es básica para evitar problemas. Un estudio realizado por PayPal reveló que el 34% de los pleitos en las relaciones amorosas tiene como principal motivo al dinero, por lo que si van a comenzar a tratar juntos estos temas es básico que tengan una comunicación sincera y constante.

Es importante que tengan una dinámica enfocada en la resolución de conflictos más que en el repartimiento de culpas. Al final del día, su vida financiera conjunta sólo es un aspecto de su relación, así que si las cosas no salen como esperaban no se presionen y busquen llegar a una solución.

Anoten todo

Establezcan un presupuesto en donde registren detalladamente todos los gastos que tienen como pareja pero también los que tiene cada uno como ropa, gasolina o entretenimiento. Para hacer esto pueden utilizar hojas de Excel o hacerlo a la antigua con papel y lápiz, lo importante es que sepan en qué están gastando y en qué van a gastar.

Idealmente, deberán establecer un día al mes para trabajar en conjunto los números o, si son muy puntillistas, un día a la semana.

Un presupuesto tiene la finalidad de dar orden a sus finanzas personales y el secreto es que sea balanceado, es decir, que no sea demasiado estricto como para impedirles lujos y salidas de vez en cuando, pero tampoco tan laxo como para que los deje sin dinero al final de la quincena.

Por último, revisen tanto su presupuesto como sus metas constantemente y, sobre todo, mantengan un buen diálogo y una actitud abierta frente al dinero.

 

Fuente: Excélsior.

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