Buró de Crédito te abre puertas… o te las cierra

Buró de Crédito te abre puertas… o te las cierra

Hace algunos días me llegó un correo de un lector quien me comentó que es estudiante y tiene algunas “notas negativas” en Buró de Crédito. Su pregunta concreta es saber si hay manera de “limpiar” su historial o simplemente si se puede salir, porque le está afectando.

Mucha gente tiene esta confusión y sigue pensando, a pesar de todos los esfuerzos y campañas de comunicación, que el Buró de Crédito es una especie de “lista negra” en donde están las personas que no han pagado sus deudas.

Esta es una percepción completamente equivocada y a continuación explico por qué.

Todos estamos en Buró, pero no de la misma forma

En realidad en el Buró de Crédito estamos todas las personas que hemos tenido algún crédito o que utilizamos los servicios de una empresa que opera a crédito (por ejemplo, servicios de suscripción, que se pagan de forma mensual, como televisión de paga o telefonía celular).

Estas empresas, llamadas otorgantes de crédito, reportan de manera periódica a Buró cuando se abre un crédito a nuestro nombre, así como el comportamiento de los pagos. Si nuestras cuentas van al corriente o si hay retrasos. Ahí se registra todo, tanto si somos cumplidos como si tenemos retrasos.

Entonces cuando nuestro historial es positivo, es decir, no tenemos muchas deudas, tenemos un comportamiento de pagos regular y cumplido, eso nos abre muchas puertas.

¿Por qué? Simplemente porque se puede confiar en nosotros: lo que muestra nuestro historial crediticio es que somos responsables en el manejo de nuestros créditos y nos preocupamos por pagarlos a tiempo.

De esta manera, somos un gran candidato, una persona a la que las instituciones financieras (o empresas de servicios) quieren prestarle dinero porque el riesgo de impago es menor.

Pero si por el contrario nuestro historial registra que nos atrasamos frecuentemente, o bien que aunque nos hemos mantenido durante muchos años al corriente nuestro nivel de endeudamiento ya es demasiado alto, entonces se encienden focos amarillos o rojos: somos un cliente de mayor riesgo para las instituciones. Algunas, dependiendo de sus políticas, quizá decidan no prestarnos.

Otras puede que lo hagan, pero a una tasa de interés seguramente elevada, que compense ese riesgo adicional.

Por ello, es importante aclarar que el Buró de Crédito no decide a quién le prestan los otorgantes. Ellos simplemente consultan nuestro historial crediticio, que representa sólo una parte de su análisis. Ellos son los que de acuerdo con sus propias políticas toman esta decisión.

Ahora bien, muchos bancos, particularmente aquellos grandes, no hacen una buena labor para segmentar el riesgo de sus clientes.

De esta manera, si uno pide una tarjeta de crédito o de nómina, no importa si nuestro score en Buró de Crédito es excelente o simplemente regular: la tasa de interés suele ser igual para todos. Pero hay veces que no es así.

De hecho algunas instituciones suelen enviar invitaciones exclusivas a sus mejores clientes que no están disponibles para el público en general.

En mi caso particular, he conseguido ofertas de créditos personales, a 24 meses, con tasas de interés menores a 10% anual, que es incluso más baja que muchos créditos automotrices (que están garantizados por el auto que uno adquiere).

Casi nunca las contrato, ni pido el préstamo aunque sea barato, porque sigue siendo una deuda y no tengo por qué comprometer mi flujo de efectivo futuro. Prefiero mantener mis finanzas sanas y mi nivel de endeudamiento al mínimo posible. Eso a mí me da mucha tranquilidad.

Hay bancos que hoy en día, en México, en créditos hipotecarios, asignan una tasa de interés que depende directamente de nuestro reporte de Buró de Crédito. Esto tiene muchas ventajas: mientras mejor sea nuestro historial, menor será el costo de nuestra hipoteca.

Entiendo que muchas veces suceden cosas fuera de nuestro control. Entiendo que en México la gente piensa que tiene un empleo estable y lo pierde de la noche a la mañana.

Por eso hay ser cuidadosos con las deudas: incluso las que son a meses sin intereses se pueden convertir en un dolor de cabeza ante una situación así.

Empecemos a ver al Buró de Crédito como lo que es: simplemente un lugar donde se registra nuestro historial, tanto positivo como negativo. Si éste es bueno nos puede dar muchas ventajas y abrir muchas puertas.

De lo contrario, también nos las puede cerrar, pero esto no será culpa del Buró, sino de nuestro propio comportamiento.

 

Fuente: El Economista.

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