El seguro como protección e inversión

El seguro como protección e inversión

Al hablar de seguros, México tiene un nivel de penetración en este sector de sólo 2.3% respecto al Producto Interno Bruto. Cifra que refuerza la escaza cultura de protección en un país de más de 127.5 millones de habitantes; se podría calcular que sólo uno de cada 10 mexicanos cuenta con algún tipo de seguro.

Esta información nos deja ver que México tiene una oportunidad real para ser más consiente sobre la exposición de sus riesgos y aumentar la educación del seguro como herramienta de protección e inversión; situación que puede revertirse si se trabaja para brindar opciones y proyectos de protección que mejoren la calidad de vida y futuro de los mexicanos.

Algunos resultados arrojados en la última edición del informe “Income Protection Gap 2017″ (Brecha de Protección de Ingresos) realizado con la colaboración de la Universidad de Oxford, presenta “Opciones y soluciones ante los desafíos de la brecha de protección de los ingresos”, que incluye recomendaciones sobre cómo los gobiernos, empresas, aseguradoras, intermediarios y población pueden desempeñar un papel crucial para cerrar la brecha en la reducción en el ingreso, como consecuencia de muerte o incapacidad del empleado.

El informe desarrollado en 12 países en Europa, Oriente, Asia, América (México, Brasil y Estados Unidos) analiza tres de las principales adversidades que estas naciones enfrentarán a mediano plazo son: el envejecimiento de sus habitantes, el creciente riesgo de los jóvenes a sufrir alguna eventualidad que minimice sus ingresos y la problemática de los gobiernos por no poder solventar la situación a mediano y futuro plazo.

Se destaca que, 65% de los mexicanos no está listo para enfrentar una incapacidad laboral o muerte prematura; los jóvenes y trabajadores independientes son los más vulnerables pues, en caso de requerir asistencia médica, será necesario que utilicen sus ahorros.

Nuestro país registra actualmente 7.5% de incapacidad (17 millones de mexicanos) debido a una creciente población de personas mayores de 30-59 años  y 60 o más, es decir 33,7% de los y 51,4% del total de los habitantes del país respectivamente, que ligado al aumento de padecimientos cardiometabólicos (diabetes, hipertensión u obesidad) y sus complicaciones (amputaciones o deficiencias visuales), incrementará considerablemente este número en los próximos años. Hoy, sólo aquellos de 40 años o más, cuentan con el apoyo del gobierno para enfrentar la pérdida de sus ingresos por incapacidad; pero en un futuro, las brechas de protección de ingresos afectarán más a la clase media y alta (15% de la población).

Ante esta falta de opciones, cada vez más mexicanos ven el seguro como una herramienta para proteger su salud e ingresos, pues 35% de los encuestados indicaron tener un seguro frente a una enfermedad o discapacidad y 34% admitió contar con algún tipo de protección en caso de muerte. Lo que significa que, en un futuro, la responsabilidad para proteger los ingresos y su salud recaerá principalmente en los mismos individuos, las empresas y las aseguradoras.

Las ideas planteadas en el informe concluyen que la educación financiera es clave para incrementar la concientización de la protección de los ingresos, pero esto se logrará con la participación activa de varios actores como el gobierno, que deberá apoyar en el diseño y comercialización de productos de protección transparentes y fáciles para los mexicanos; así como los corporativos, que necesitarán informar mejor acerca de las opciones de protección empresarial para los ingresos de sus trabajadores como complemento de los regímenes de pensión.

Además de mejorar las condiciones laborales de los mexicanos, el sector debe transmitir a los mexicanos, los beneficios de contar con un seguro para proteger sus ingresos adaptados a sus necesidades actuales, pero con visión a largo plazo, que los blinde de situaciones que puedan desgastar su salud y economía familiar.

Estos resultados, nos invitan a reflexionar sobre el seguro como herramienta de protección e inversión, que nos brinde la tranquilidad de saber que, si algo ocurriera, además de estar protegidos, podríamos evitarnos pagar sumas exorbitantes que pudieran afectar no sólo la economía y solidez financiera de una persona, sino el futuro de toda una familia.

 

Fuente: Forbes México.

 

 

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