Los gastos de pareja que sí debes compartir

Los gastos de pareja que sí debes compartir

Todo depende de cada caso, pero sí se debe hacer un presupuesto como pareja, constantemente la gente no dimensiona cuales son los gastos que van a tener cuando se casan o llegan a vivir juntos. Lo importante es asesorarse antes de que ocurra todo, para plantear un escenario de cómo será la situación económica.

Seguro médico

Hay muchas cosas que no se toman en cuenta, por ejemplo, los seguros de gastos médicos. Muchas veces el esposo o esposa están como dependientes del papá y eso nunca se calcula. Al final, cuando se casen, ya no lo pagará el familiar y alguien tendrá que costearlo. Las parejas deben saber que los seguros para mujeres en edades entre los 25 y 35 años son notablemente más caros, porque están en edad reproductiva.

Para comprar casa

En el caso de los créditos hipotecarios comerciales, se toma en cuenta el ingreso del hogar. A mucha gente no le aprueban un crédito por sí solo, pero si su ingreso es compartido, cuando se hace la sumatoria de los dos, es entonces que se aprueba el préstamo. Si quieren comprar casa hace mucho sentido buscar un financiamiento como pareja en lugar de hacerlo solo, porque tienes un ingreso en común mucho más alto.

No importa si antes del matrimonio ya se ejerció un crédito hipotecario. Este aspecto no afecta. Sin embargo, el hecho de compartir el ingreso en el hogar no influye en que vayan a otorgar una tasa de interés más baja o que la línea de crédito vaya a ser más extensa. El préstamo que otorga el banco depende del enganche y el valor del inmueble. Lo único que hace el ingreso es determinar si aprueban o no para el crédito.

Atención en las letras chiquitas

En México las personas se casan por los dos principales regímenes: separación de bienes y mancomunados. Pero ¿cuál es la diferencia?

La separación de bienes protege todos los bienes con los que se llega al matrimonio. Son y siempre serán propiedad de la persona que los compró antes. Sin embargo, todo lo que se adquiera a partir del momento que se casan, sí entra en la dinámica de compartición 50-50.

Los bienes mancomunados funcionan a la inversa, sin importar con lo que se llegue al matrimonio, todo se aporta a la sociedad.

 

 

Fuente: Excélsior.

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